Durante su visita ad limina al Vaticano, obispos de Pakistán transmitieron tanto las aspiraciones como las dificultades que enfrentan los cristianos en su país. El obispo Samson Shukardin, presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Pakistán y obispo de Hyderabad, destacó desafíos como la discriminación, las acusaciones de blasfemia y las conversiones forzadas, mientras expresaba optimismo por los derechos iguales y un mejor futuro para la comunidad cristiana en Pakistán.
El obispo Shukardin señaló que la visita trajo aliento y renovación a los obispos. Manifestó: “Este ad limina es muy importante para nosotros porque espiritualmente y físicamente, esto nos ha dado una nueva perspectiva y nueva esperanza en el futuro que viene.” La delegación paquistaní presentó informes a varios dicasterios del Vaticano y recibió respuestas afirmativas de los funcionarios de la Iglesia, lo cual describió como significativo.
Reflexionando sobre la situación de la Iglesia en Pakistán, el obispo Shukardin subrayó que la evangelización era un desafío central para la comunidad católica local. Reconoció el compromiso y el celo de los fieles católicos, quienes, a pesar de las luchas económicas y las limitadas oportunidades educativas, mantienen una fe fuerte. “Nuestra gente aún es analfabeta pero fuerte en fe,” comentó, enfatizando su arduo trabajo y dedicación.
El obispo también señaló el apremiante problema de las leyes de blasfemia y las conversiones forzadas, que continúan amenazando a las minorías religiosas. “Tenemos un gran problema respecto a los casos de blasfemia,” afirmó, mencionando que la comunidad cristiana a menudo soporta rechazo y persecución por sus creencias. “A veces nuestra Iglesia es rechazada, perseguida porque no vamos a donde ellos esperan,” explicó. Sin embargo, a pesar de estas adversidades, el obispo Shukardin se mantuvo esperanzado, afirmando: “Nuestra Iglesia está pasando por dificultades, pero tenemos mucha esperanza. Esperamos que un día obtendremos nuestros derechos iguales en Pakistán.”