El Papa León XIV Elogia la Resiliencia del Cardenal Simoni
El Papa León XIV envió un mensaje conmovedor al cardenal Ernest Simoni, de 97 años, quien presidió una Misa el viernes 31 de julio, en el antiguo campo de prisioneros de Spaç, Albania, en conmemoración de aquellos que s…

El Papa León XIV envió un mensaje conmovedor al cardenal Ernest Simoni, de 97 años, quien presidió una Misa el viernes 31 de julio, en el antiguo campo de prisioneros de Spaç, Albania, en conmemoración de aquellos que sufrieron o perdieron sus vidas allí. Este campo tiene un peso histórico significativo, ya que fue el sitio donde muchos soportaron un inmenso sufrimiento durante el régimen comunista.
En un mensaje que encapsuló la esperanza y la resiliencia, el Papa comentó: “Ninguna cadena es lo suficientemente fuerte como para encarcelar una conciencia iluminada por el Evangelio; ninguna noche es tan larga que impida el amanecer que el Señor prepara para Sus hijos; y ninguna prisión es tan profunda que separe a una persona del amor de Dios.” Esta reflexión, inspirada en la Carta de San Pablo a los Romanos (8:35–39), resonó profundamente entre los asistentes a la Misa.
Hablando sobre Spaç, el Papa reconoció los dolorosos recuerdos incrustados en el sitio, afirmando: “Ese lugar, profundamente grabado en la memoria del pueblo albanés, sigue siendo uno de los capítulos más dolorosos en la historia de la nación.” Expresó que los sacrificios realizados por aquellos que sufrieron en el campo han dejado un legado duradero de valentía y fidelidad, señalando que “la sangre de aquellos que sufrieron y murieron entre esas montañas ha regado esa tierra, convirtiéndola en un testigo silencioso de fidelidad, valentía y esperanza.”
Durante la Misa, el Cardenal Simoni, quien pasó dieciocho años en trabajos forzados en varios campos, reflexionó sobre sus experiencias. Inicialmente condenado a muerte por su fe, su sentencia fue luego conmutada a prisión, donde celebraba la Misa en secreto con gran riesgo personal. Recordando esos momentos, declaró: “Arriesgué mi vida cada vez que celebré la Misa,” realizando el rito de memoria en latín y utilizando elementos improvisados para asegurar que se pudiera administrar la Eucaristía.
El Papa León XIV se unió en oración por las almas de muchos que fueron enterrados en tumbas sin marcar en Spaç, lamentando que ninguna oración o luto pudiera acompañar sus lugares de descanso. Instó a los presentes a recordar los sacrificios realizados, enfatizando que su memoria debería servir como un recordatorio de la dignidad de cada persona humana y la importancia de la libertad y la paz.


