El Papa León XIV celebró una Misa en la ciudad italiana de Pompeya el 8 de mayo, marcando el primer aniversario de su pontificado. Durante el servicio, reflexionó sobre las guerras en curso que afectan a las naciones de todo el mundo y oró para que la misericordia abundante de Dios llene los corazones y conduzca a la paz global. El Papa enfatizó la importancia de la paz en la sociedad contemporánea desde el Santuario de Nuestra Señora del Rosario.
En su discurso, el Papa León señaló que eligió visitar Pompeya porque fue elegido Papa en la Fiesta de Nuestra Señora del Rosario. Expresó gratitud por la protección de la Santísima Virgen, afirmando: "Por lo tanto, tenía que venir aquí, para poner mi servicio bajo la protección de la Santísima Virgen." Destacó la importancia histórica de San Bartolo Longo y la Condesa Marianna Farnararo De Fusco, cuyos esfuerzos sentaron las bases para el Santuario situado en el Monte Vesubio.
El Papa León XIV resonó con los sentimientos de su predecesor, San Juan Pablo II, recordando la necesidad de proclamar el mensaje de Cristo en una sociedad que se distancia cada vez más de los valores cristianos. Citó los comentarios de Juan Pablo II realizados en el Santuario en 2003, afirmando: "Hoy, como en los tiempos de la antigua Pompeya, es necesario proclamar a Cristo a una sociedad que se está alejando de los valores cristianos y que incluso está perdiendo la memoria de ellos."
El Papa elaboró sobre la importancia de la oración del Ave María, describiéndola como una invitación a la alegría y un recordatorio de la misericordia de Dios que entra en un mundo herido por el pecado. Afirmó que la oración, particularmente el Rosario, es esencial para renovar el amor a Dios y conduce a la Eucaristía, a la que llamó "la fuente y la cumbre de toda la vida cristiana." Observó: "El Rosario tiene una forma mariana, pero un corazón cristológico y eucarístico."
Durante su discurso, el Papa describió la oración del Rosario como un medio para alcanzar alturas místicas mientras encarna la teología cristiana fundamental. Destacó la importancia de los misterios de Cristo, señalando: "¿Qué es más esencial que los misterios de Cristo, que Su santo Nombre, pronunciado con la ternura de la Madre Virgen?" El Papa León reiteró la importancia de enfocarse en los problemas globales a través del prisma del Rosario, particularmente la familia y la búsqueda de la paz.
El Papa León XIV llamó a su audiencia a orar por la paz, reconociendo los numerosos conflictos que persisten a nivel global. "La paz nace en el corazón", declaró, lamentando las sombrías imágenes de violencia que a menudo se muestran en las noticias. Animó a todos a rezar el Rosario por la paz, expresando la esperanza de que el poder divino del amor de Dios rescataría al mundo. Concluyó su homilía invocando la intercesión de María, diciendo: "A través de [la intercesión de María], que del Dios de la paz venga un derrame abundante de misericordia, tocando corazones, calmando el resentimiento y el odio fratricida, y iluminando a aquellos que cargan responsabilidades especiales de gobierno."