El Papa León XIV Reflexiona sobre la Pobreza Antes del Día Mundial
El Papa León XIV ha publicado su mensaje para el 10º Día Mundial de los Pobres, que se celebrará el 15 de noviembre de 2026. En su discurso, fechado el 13 de junio, en la fiesta de San Antonio de Padua, el Papa enfatiza…

El Papa León XIV ha publicado su mensaje para el 10º Día Mundial de los Pobres, que se celebrará el 15 de noviembre de 2026. En su discurso, fechado el 13 de junio, en la fiesta de San Antonio de Padua, el Papa enfatiza a Dios como "el refugio de los pobres", instando a los cristianos a renovar su compromiso con la justicia, la solidaridad y la dignidad humana.
En su mensaje, el Papa reflexiona sobre el Salmo 14, afirmando que fue compuesto durante un tiempo tumultuoso marcado por la destrucción del Templo en Jerusalén. Señala que los temas del salmo resuenan a través de las edades, abordando la difícil situación de aquellos que se sienten privados de la presencia de Dios en medio de un significativo sufrimiento material y moral. El Papa León XIV explica que los versos iniciales trazan un contraste entre quienes viven sabiamente y quienes no ven propósito más allá de su propia existencia.
“Con tristeza”, comenta, “vemos que incluso hoy existe una injusticia social generalizada que surge de la corrupción arrogante, la cual es tan deplorable como discriminatoria.” Reconoce que las consecuencias de tales injusticias afectan más frecuentemente a los empobrecidos, cuyos números continúan aumentando en muchas sociedades.
Según el Papa, una sociedad privada de Dios fomenta la dominación sobre el respeto mutuo, lo que conduce a diversas formas de opresión. Advierte que el grito de los pobres a menudo es ahogado a través de “una multitud de tácticas cada vez más sutiles”, una situación que se ve agravada por el mundo digital, que puede intensificar los prejuicios y fomentar la indiferencia.
Él enfatiza que los pobres a menudo recurren a Dios en su angustia, confiando en Su misericordia; suelen estar más sintonizados para reconocer sus necesidades fundamentales, lo que les permite ver a Dios como su refugio último. “Los pobres de nuestros días son los olvidados y los marginados”, declara, privados no solo de sustento sino también de reconocimiento y de voz. El Papa ora para que los pobres encuentren a Cristo a través de los esfuerzos de los cristianos y de la Iglesia, que él describe como el lugar donde “es Jesús quien ofrece pan y amistad; Él trae luz y abre un horizonte de esperanza; llama a cada persona por su nombre y devuelve la dignidad a todos.”
El Papa León XIV hace un llamado a los cristianos no solo a buscar el refugio de Dios, sino también a actuar como refugios para los pobres. Insiste en que la comunidad cristiana “no puede permanecer indiferente ante los muchos que hoy están a la puerta pero permanecen invisibles para quienes están encerrados dentro de sus propias paredes.”
Recordando la interpretación de San Agustín de la parábola del hombre rico y Lázaro, el Papa invita a los creyentes a reflexionar sobre sus vidas y reevaluar sus prioridades. Invocando su Exhortación Apostólica Dilexi te, reitera que “Dios muestra preferencia por los pobres” y enfatiza que la Iglesia debe encarnar las Beatitudes al hacer espacio para los marginados.
“Deseamos dar testimonio”, concluye el Papa, “de que es posible, incluso hoy, experimentar la misma alegría al ponernos en los zapatos de los pobres y escucharlos en lugar de simplemente hablar de ellos.” Expresa la esperanza de que el Décimo Día Mundial de los Pobres inspire a los cristianos a “redescubrir los rostros de tantos hermanos y hermanas que buscan refugio en Dios y anhelan sentirse en casa en nuestras comunidades.”


