El Papa León XIV llama a una solución de dos estados en el Angelus
La llamada del Papa León XIV para una solución de dos estados entre Israel y Palestina en el Angelus en Castel Gandolfo el 16 de agosto fue la última reafirmación de la postura diplomática de larga data de la Santa Sede…

La llamada del Papa León XIV para una solución de dos estados entre Israel y Palestina en el Angelus en Castel Gandolfo el 16 de agosto fue la última reafirmación de la postura diplomática de larga data de la Santa Sede sobre el conflicto. Esta posición se basa en la creencia de que la solución de dos estados es el único camino viable para lograr una paz "justa y duradera" en la región.
Durante el Angelus, el Papa León XIV enfatizó la urgente necesidad de esfuerzos internacionales para avanzar en esta solución, advirtiendo sobre la creciente violencia y sufrimiento que han afectado a los palestinos en Cisjordania. Dijo: "Hago un llamado urgente a la comunidad internacional para que trabaje por avanzar en la solución de dos estados, por una paz justa y duradera," reiterando el compromiso que la Santa Sede ha mantenido durante las últimas ocho décadas.
Históricamente, el respaldo de la Santa Sede al marco de dos estados comenzó con un plan de las Naciones Unidas de 1947 que pedía la partición de Palestina bajo mandato. Esta posición diplomática se estableció en un contexto de tensiones crecientes y se mantuvo consistente a través de varios papados, a pesar del continuo rechazo del gobierno israelí a la propuesta.
Comenzando con los llamados del Papa Pío XII a finales de los años 40 para asegurar la protección de los lugares sagrados y la seguridad de todas las personas involucradas, el llamado por una resolución equilibrada tiene profundas raíces. Papas posteriores, incluidos Pablo VI y Juan Pablo II, ampliaron la necesidad de reconocer tanto los derechos de los palestinos como la necesidad de seguridad de Israel, sentando las bases para el diálogo y la posible paz.
El Papa Benedicto XVI, durante una visita en 2009, reforzó esta postura afirmando la necesidad de un estado palestino soberano, mientras que el Papa Francisco dio pasos más allá, reconociendo formalmente el Estado de Palestina en un acuerdo de 2015 y abogando por soluciones diplomáticas a los conflictos en la región.
El Papa León XIV continúa este legado, reposicionando la cuestión de dos estados en el centro de las discusiones sobre la paz en Oriente Medio. Enfatizó la necesidad crítica de que la comunidad internacional persiga activamente este camino en medio de la violencia y crisis humanitarias en curso, subrayando que las propuestas de sus predecesores siguen siendo urgentes y esperan una respuesta del panorama político.


