El Papa León XIV Conmemora el Día Mundial de los Refugiados en su Mensaje del Angelus
Al concluir la oración del Angelus en la Plaza de San Pedro el domingo 21 de junio, el Papa León XIV destacó el Día Mundial de los Refugiados, celebrado el 20 de junio, y llamó a un compromiso renovado con la protección…

Al concluir la oración del Angelus en la Plaza de San Pedro el domingo 21 de junio, el Papa León XIV destacó el Día Mundial de los Refugiados, celebrado el 20 de junio, y llamó a un compromiso renovado con la protección de los individuos que huyen de la persecución, la violencia y el conflicto.
Conmemorando el 75 aniversario de la Convención de 1951 sobre el Estatuto de los Refugiados, el Papa enfatizó la continua relevancia de este acuerdo internacional desarrollado tras la Segunda Guerra Mundial para salvaguardar los derechos de los refugiados y ofrecerles protección legal. Comentó, "Espero que el espíritu que inspiró la redacción de este importante instrumento internacional continúe hoy iluminando las conciencias de aquellos responsables de las naciones."
El Papa León enfatizó el imperativo moral de abordar el sufrimiento humano, afirmando que "nadie puede voltear la vista de aquellos que buscan protección y seguridad." Además, instó a las sociedades a acoger a quienes han enfrentado persecución, permitiéndoles vivir "en paz y dignidad" mientras fomentan la esperanza para el futuro.
Además de abordar los problemas de los refugiados, el Papa ofreció oraciones por las víctimas de un reciente accidente de tráfico en Brasil. Citó la tragedia ocurrida en el estado nororiental de Ceará, que cobró la vida de siete jóvenes de entre 15 y 22 años, quienes eran estudiantes y antiguos alumnos de varias escuelas en la ciudad de Juazeiro do Norte. "Aseguro mis oraciones por los jóvenes que fallecieron hace unos días en un accidente de tráfico en el estado de Ceará," declaró.
Además, el Papa León XIV reconoció la presencia de representantes del Diálogo Internacional Católico-Pentecostal, una iniciativa que fomenta el entendimiento mutuo y la fraternidad cristiana entre comunidades católicas y pentecostales desde hace más de cincuenta años. En sus comentarios, se refirió al principio de lex orandi, lex credendi ("la ley de la oración es la ley de la creencia"), destacando la importancia de una reflexión colaborativa sobre la relación entre la oración y la fe en el mundo actual.


