El Papa León XIV aprobó la creación de una Comisión Interdicasterial sobre Inteligencia Artificial en un rescripto fechado el 12 de mayo, que fue liberado el 16 de mayo. El documento fue firmado por el Cardenal Michael Czerny, Prefecto del Dicasterio para la Promoción del Desarrollo Humano Integral. Este nuevo organismo aborda los rápidos avances en inteligencia artificial y sus implicaciones para la humanidad.
El establecimiento de la Comisión fue impulsado por las crecientes preocupaciones sobre las dimensiones éticas de las tecnologías de inteligencia artificial. El rescripto enfatizó la necesidad de considerar los efectos de estas innovaciones sobre la dignidad humana y el desarrollo holístico. El Papa reafirmó el compromiso de la Iglesia para abordar estos temas, destacando la importancia de la dignidad humana en medio del progreso tecnológico.
La decisión del Papa León XIV de crear la Comisión siguió a una audiencia con el Cardenal Czerny el 3 de mayo. El Dicasterio para la Promoción del Desarrollo Humano Integral liderará los esfuerzos de la Comisión durante su año inaugural, facilitando la cooperación entre sus miembros. La Comisión está compuesta por representantes de siete Dicasterios Vaticanos, incluyendo el Dicasterio para la Doctrina de la Fe y la Academia Pontificia para la Vida, mostrando el enfoque integral de la Iglesia ante este desafío contemporáneo.
Esta Comisión no solo formulará políticas sobre el uso de la inteligencia artificial dentro de la Santa Sede, sino que también actuará como un foro para el diálogo y la colaboración entre los diversos Dicasterios. El establecimiento del cuerpo por el Cardenal Czerny se adhirió al Artículo 28 de la Constitución Apostólica Praedicate Evangelium, que permite la formación de comisiones para fomentar la cooperación entre diferentes entidades de la Iglesia sobre temas vitales.
El compromiso del Papa León XIV con la cuestión de la inteligencia artificial no es un desarrollo nuevo; ha sido un tema recurrente a lo largo de su pontificado. Apenas días después de su elección, el Papa estableció paralelismos entre las revoluciones industriales pasadas y los desafíos contemporáneos planteados por las innovaciones tecnológicas. Durante una discusión con los cardenales el 10 de mayo, reiteró la intención de la Iglesia de ofrecer enseñanzas sociales en respuesta al paisaje dinámico de la industria y la tecnología.