La encíclica del Papa León XIV, ‘Magnifica humanitas’, proporciona importantes conocimientos antropológicos para los desarrolladores de IA, particularmente enmarcados por Taylor Black, Director de IA y Ecosistemas de Inversión de Microsoft. Este compromiso indica una mayor implicación de la Iglesia con los avances tecnológicos, especialmente en el floreciente campo de la inteligencia artificial.
El ascenso de los sistemas de IA orientados al consumidor en los últimos años impulsó a la Iglesia a forjar relaciones más sólidas con las empresas tecnológicas. Sin embargo, esta colaboración también ha suscitado críticas respecto a la implicación de la Iglesia con las empresas tecnológicas para ayudar a dirigir el desarrollo de la IA, así como críticas dentro del mundo tecnológico hacia aquellos que dialogan con la Iglesia. Taylor Black sostiene que descuidar estos aspectos impide que las empresas tecnológicas comprendan las complejidades de la cognición del usuario.
Black, quien equilibra roles en Microsoft y en la Universidad Católica de América, articula que la tecnología en sí misma carece de una antropología definida —una visión fundamental sobre la naturaleza y el comportamiento humano. Los sistemas de IA a menudo operan sobre modelos probabilísticos, creando experiencias interactivas que dependen en gran medida de la entrada del usuario. En consecuencia, los diseñadores deben poseer un sólido conocimiento de cómo piensan los usuarios para fomentar interacciones efectivas entre humanos y tecnología.



