El Papa León XIV llama a la verdad en la comunicación digital
El Papa León XIV instó a los comunicadores católicos reunidos en la Conferencia Mundial de SIGNIS en Kigali, Rwanda, a promover una comunicación digital arraigada en la verdad, la dignidad humana, la paz y el cuidado de…

El Papa León XIV instó a los comunicadores católicos reunidos en la Conferencia Mundial de SIGNIS en Kigali, Rwanda, a promover una comunicación digital arraigada en la verdad, la dignidad humana, la paz y el cuidado de la creación. Su apelación fue articulada en un mensaje firmado en su nombre por el Cardenal Secretario de Estado Pietro Parolin.
En su mensaje, el Papa extendió saludos cordiales a los participantes y expresó su cercanía espiritual. Compartió su esperanza de que sus discusiones den un “nuevo ímpetu” a los esfuerzos para garantizar que las plataformas de comunicación avancen el bien común de la humanidad.
Reflexionando sobre el impacto de la era digital, el mensaje señaló que la vida contemporánea está cada vez más influenciada por la tecnología digital y el internet. Citando su Encíclica “Magnifica Humanitas”, el Papa León subrayó que la comunicación en línea no solo sirve como un medio para transmitir información, sino que también da forma activamente a la cultura e influye en cómo las personas perciben el mundo.
En este contexto, el Santo Padre animó a los participantes de la conferencia a explorar avenidas prácticas para avanzar en el tema, “Comunicación Digital para la Armonía Cultural y el Bienestar Ambiental.” Expresó la esperanza de que sus reflexiones conduzcan a estrategias y herramientas de comunicación comprometidas con la verdad y respetuosas de la dignidad de cada individuo.
Tal enfoque, enfatizó el Papa, podría contribuir a construir una cultura que refleje los valores evangélicos de comunión y paz, al mismo tiempo que promueve la gestión ambiental responsable. Encomendó a todos los asistentes a la intercesión de María, Madre de la Iglesia, y les aseguró sus oraciones para que su trabajo pueda dar resultados duraderos. Para concluir, impartió su Bendición Apostólica como un símbolo de “sabiduría y fortaleza en el Señor.”


